El arte Tolteca en general tuvo dos elementos que dejaron un legado relevante en la actualidad. Estos son la escultura y la arquitectura, en donde algunos trabajos son reconocidos como patrimonio de la humanidad. Esto se debe a los detalles, la estilización y la inteligencia que plasmaban en cada una de estas representaciones.

Su caracteres de guerreros no les impidió destacarse en otras áreas, por el contrario les servía como inspiración. Por este motivo podían expresar mediante a sus construcciones y figuras mucho de lo que vivían y observaban. Este carácter junto con su creatividad hacía que se pudiese denotar su ingenio y conocimientos en sus obras.

En este sentido ambos elementos les sirvieron primeramente para el establecimiento de un comercio más estable. En segundo lugar dejaron un legado a las otras civilizaciones mesoamericanas de gran importancia. El resto de las comunidades heredaron parte de sus rasgos, detalles en el trabajo y tendencias más relevantes.

La escultura y la arquitectura de la cultura Tolteca están altamente relacionadas. Una le dio base a la otra, siendo el relieve la característica más común entre ambas. Los temas también eran parecidos en ambos casos, sobre todo en los pilares de sus templos más antiguos.

Esculturas Toltecas

En cuanto a los elementos de las esculturas Toltecas destacan varios por sobre otras comunidades. Lo primero que hay que resaltar es su capacidad sobresaliente dándole forma a la piedra. Esta fue su materia prima principal en la elaboración de sus distintas representaciones artísticas.

Sumado a esto queda plasmado nuevamente, en cada una de sus estatuas y pequeñas figuras, la importancia de la guerra. Los combates eran un motivo de repetitivo en cada uno de sus símbolos. De esta forma demostraban, por medio del arte, uno de sus elementos más importantes, el poder.  En este aspecto se puede mencionar el “coatepantli” y el “tzompantl” representantes de su gran fuerza.

Aunque, como en la mayoría de las culturas mesoamericanas, también se podían observar en sus piezas a sus Dioses. Los personajes a los que estos veneraban eran constantemente plasmados para rendirles homenaje y adornar sus templos más emblemáticos.  Unas de sus piezas más importantes de este estilo es el  Tlahuizcalpantecuhtli, que es una representación del Dios del Alba.

Los sacrificios, animales y el misticismo en general también formaron parte de su obra. Describiendo en lo que ellos creían y el entorno que los rodeaba. Incluso los sacrificios, altamente practicado por ellos, quedaron plasmados en algunas de sus piezas más relevantes. El Chac Mool es un ejemplo preciso de este tipo de obras.

Arquitectura tolteca

Al estar ligado ambos elementos, no se puede evitar que la escultura se vuelva parte de la arquitectura. Esto se debe a que muchas de sus figuras eran utilizadas como pilares o bases para sostener sus edificaciones. De esta forma innovaron y dejaron un legado para las generaciones futuras, los cuales las siguieron utilizando. Las serpientes y guerreros son de las imágenes más repetitiva en las columnas de los templos y palacios.

Otras cualidades que formaron parte de las representaciones arquitectónicas Toltecas eran la falta de ventanas en sus construcciones. Sumadamente los altares en medio de las plazas y las pirámides escalonadas también son particularidades fundamentales de su legado.